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Cómo funciona la Ley de la Correspondencia y mi experiencia en la ruleta.

Actualizado: 8 de ago de 2019

Existen una serie de “leyes universales” con las que funcionamos y que rigen en el mundo diariamente, aun cuando nosotros no somos conscientes de ello. En esta ocasión te hablaré de la ley de la correspondencia.

Esta ley dice que igual atrae a igual. Si te sientes feliz atraes cosas felices a tu vida, si te sientes triste atraerás circunstancias en torno a esa emoción. Voy a contarte algo que me pasó y que es un ejemplo perfecto de esta ley.


Bueno, pues durante el fin de semana fuimos a un centro de juegos y maquinitas. No soy mucho de deportes, pero ningún juego frente a una pantalla me llamaba la atención, así que el de anotar canastas de basquetbol fue el primero. ⛹🏻‍♀️🏀 Nunca había anotado tantas canastas en mi vida, claro, era un juego para niños, pero igual estaba feliz. Tanta buena energía me puso en forma en cinco minutos. Nada mal para empezar, pero aquí viene lo bueno. Dos juegos a la izquierda de donde estábamos, una familia se acercaba a la ruleta para jugar “suerte” y pegarle al número mayor. El papá, la mamá y una niña y un niño pequeños. Mientras esperábamos nuestros tickets del juego de canasta, los observaba un poco de reojo. Cuando de repente, hacen girar la ruleta y... 1000 tickets. ¡El premio mayor!

Al voltear a verlos en su incredulidad de lo que había pasado, primero sentí sorpresa, e inmediatamente después vi como todos estaban tan contentos disfrutando que lo que esa imagen generó dentro de mi fue una inmensa felicidad. Una felicidad muy natural en la que me alegraba desinteresadamente por ellos.


No recuerdo haber sentido esto en muchas ocasiones, alegrarme honesta y sinceramente por la felicidad y los logros de los demás. Lo que sentí dentro fue único.


Después de que la familia emocionada terminó de recoger su fortuna en tickets, el sobrino que iba con nosotros, inmediatamente dijo “¿podemos intentarlo? quiero jugar ese”. Fuimos, pasamos la tarjeta (sustituto moderno para las fichas) y giró la ruleta, pero para su sorpresa, la flecha cayó en el número mas bajo, 5. Solo nos dio 5 tickets. En fin, seguimos jugando y divirtiéndonos en los otros juegos. Cuando volvimos a estar cerca de la ruleta, é sobrino volvió a decir, hay que intentarlo de nuevo, pero que esta vez, lo haga alguien más. Fui yo la que quise hacerlo.

Bromeamos con visualizar, pero yo en realidad lo hice, visualicé y me despreocupé del resultado final. Así que giré, y la rueda dio una, dos vueltas y en la tercera, la marca quedando en el 1000 se movía lentamente a la siguiente casilla, el cinco. Cuando estaba apunto de cambiar al número “5”, se quedó quieta y permaneció en el 1000. No pasó nada inmediatamente. Hubo un silencio de cinco segundos hasta que la maquina empezó a brillar de colores y a marcar 1000 puntos. 🎟🎟🎟

¡No lo podíamos creer! ¿Cuáles eran las probabilidades de hacer dos premios mayores en tan corto tiempo?

Dijimos: “La visualización, funciona”. Y sí, funciona, pero no por sí sola.


En el camino a casa recordaba la experiencia como una gran prueba del poder de la visualización, pero cuando llegamos, recordé que también había tenido una experiencia minutos antes. Me había alegrado a ver a la familia ganar el premio. Vino la respuesta a mi cabeza. Más que la visualización, había sido una cuestión de correspondencia.

Igual atrae a igual, y al haber sentido tanta felicidad y amor verdadero al ver el éxito y el gozo de la familia entera, había generado la posibilidad de que eso se repitiera conmigo, atraje la misma felicidad a mi alrededor.

Lo que sucede es que cuando celebramos y nos alegramos por la abundancia, los logros y la felicidad de los demás lo atraemos a nuestra vida y actuamos desde la abundancia. Es como si nosotros ya tuviéramos eso que tienen los demás. Cuando hay envidia, estamos desde un lugar de carencia, estamos diciendo literalmente “yo no lo tengo, y por eso no lo quiero para los demás”, y ese “no tengo” atraerá más carencia en tu vida.

Hay una forma para atraer lo que quieres a tu vida. Siéntete honestamente feliz cuando veas que otras personas están teniendo “éxito” en eso que tu quieres. Genera en ti la sensación que tienes suficiente de eso. Si quieres mas de algo, da más de eso al mundo, porque eso significa y crea la sensación de que te sobra. Ejemplo, si quieres tener más dinero, haz las cosas que harías si nunca se te fuera a acabar el dinero. Darlo a los demás y pagar con gusto (no importa cuánto das, si no, como lo das) son dos buenos ejemplos de ello.

Cuando entiendes que hay suficiente para todos, no importa que los demás tengan, sabes que habrá para ti también. Hoy les quise hablar de este tema con algo que me pasó a mi misma. Espero que lo hayan disfrutado. Cuál es tu ejemplo de la ley de la correspondencia. La Mô

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